El daño renal causado por ciertos medicamentos depende en gran medida de la dosis y la duración del tratamiento. Es importante saber qué medicamentos son los más tóxicos y extremar las precauciones si se padecen problemas renales preexistentes.

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Según Juan Antonio Martín Navarro, nefrólogo del Hospital Infanta Leonor de Madrid y coordinador del proyecto Nefrotox de la Sociedad Española de Nefrología: «El riñón es un órgano muy fiable que siempre cumple su función hasta que ya no puede hacerlo». Todo lo que una persona ingiere, bebe, respira o absorbe por cualquier otra vía pasa finalmente por los riñones, que actúan como filtro. Una sustancia tóxica puede dañar este filtro.
Muchos medicamentos pueden causar problemas renales. Es importante destacar que el daño será más extenso si ocurre en un riñón ya enfermo. El nefrólogo cita algunos ejemplos de personas con mayor predisposición a la nefrotoxicidad inducida por fármacos: “Personas con un solo riñón, quienes padecen atrofia renal, hipertensión o enfermedad cardiovascular avanzada, diabéticos, mujeres embarazadas, etc.”.
Algunos antibióticos presentan un mayor riesgo de causar problemas renales, como los aminoglucósidos, los betalactámicos, la vancomicina, ciertas fluoroquinolonas y la mayoría de las tetraciclinas. Entre los antifúngicos, la anfotericina B y el itraconazol son especialmente preocupantes. El informe del CGCOF también menciona ciertos fármacos antituberculosos (rifampicina, etambutol, isoniazida), antiparasitarios (pentamidina) y antivirales (aciclovir, foscarnet, ganciclovir, tenofovir, adefovir, indinavir, atazanavir, cidofovir).
Medicamentos cardiovasculares
Los bloqueadores de los canales de calcio, la hidralazina, las estatinas, ciertos diuréticos, el clofibrato, la norepinefrina y la dopamina se encuentran entre los medicamentos utilizados para tratar enfermedades cardiovasculares cuyos efectos sobre los riñones requieren una estrecha vigilancia.
Medicamentos psicotrópicos
El litio (comúnmente utilizado para tratar el trastorno bipolar) y el anestésico general sevoflurano son dos medicamentos psicotrópicos que pueden ser muy perjudiciales para los riñones si se utilizan incorrectamente.
Inmunosupresores
La nefrotoxicidad es el principal efecto secundario de la ciclosporina.
La nefrotoxicidad asociada a la administración de medios de contraste radiológicos (como el gadolinio, utilizado en resonancia magnética) se presenta en el 1 al 20 % de los pacientes.
Medicamentos para el sistema digestivo
Se han notificado problemas renales asociados al uso de inhibidores de la bomba de protones (incluido el omeprazol).
Medicamentos oncológicos
Algunos medicamentos oncológicos pueden inducir nefrotoxicidad, como el cisplatino, el metotrexato, la ciclofosfamida o la carmustina.
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